Amor prohibido, política oscura, espadas, brujas y conjuras

Por Pascual Tamburri Bariain, 18 de julio de 2014.

Daban por muerta la gran novela histórica al estilo de Alejandro Dumas. Y resulta que triunfa en pleno siglo XXI, recuperando un estilo para el que basta saber escribir y amar leer.

Tosca Soto [Susana Tosca y María Soto]. Corona de damas. Una ambiciosa intriga histórica en el fascinante París del siglo XVII. RHM Grijalbo, Barcelona, 2014. 1104 p.. 21,90 €. Ebook 10,99 €.

Esto de los libros es muchas veces como una cuestión de amores al viejo estilo. Hay modas, hay gustos mayoritarios, pero todos llevamos en el fondo del corazón el recuerdo de esos primeros amores; y no me meto, hablando de la novela, en si uno creció con Jean Raspail, con Hugo Wast, con Frederick Forsyth, con Alessandro Manzoni, con el Lazarillo o con Cervantes, con Valerio Massimo Manfredi, con Jean Lartéguy, con William Golding o con José Javier Esparza. Pues bien, aparte de la saga de Guillermo, durante un par de siglos unos cuantos europeos hemos crecido con Dumas y rodeados de D´Artagnan, Athos, Portos y Aramis, y los malvados esbirros del cardenal. Ya hace unas décadas que ese estilo de narrativa masiva en volumen, de ambientación histórica cuidada y de estilo literario no vulgar se daba por muerto; y por enterrado con la llegada de la literatura en red.

Hasta que Grijalbo, apoyando el empeño de Susana Tosca y María Soto, o sea de Tosca Soto, ha demostrado en este comienzo de verano lo contrario. ´Corona de Damas´ nos devuelve a la Francia barroca, apenas salida de sus guerras de religión, con la dinastía de los Valois tambaleándose, con una Inglaterra en el fondo débil, con una España potencia universal. La Francia que fue en la historia la de Luis XIII y Richelieu, la Francia que sirvió de ambiente para las novelas de Dumas. Sí, el París al que llegan los dos jóvenes gascones protagonistas, Charles Montargis y Bernard de Serres, es la misma ciudad de los cadetes de Gascuña que ya conocíamos.

Pero el acierto no es una cuestión ni de nostalgia ni de mera coincidencia ambiental. Las dos autoras se han lanzado con gran valentía a redactar un novelón cuidadosamente ambientado en cada detalle de aquella historia para nada sencilla. No han caído en el juego fácil, que es la moda, de un relato breve o semibreve y una ambientación superficial que la cultura general menguante haría pasar sin más. Es un libro de ficción en el que el lector, y veo que está vendiéndose en todas partes y espera que sea para muchos lectores jóvenes de vacaciones ahora, además de entretenerse, divertirse y apasionarse puede aprender mucho. Que no es lo de menos.

Pero no es lo único. Han sabido combinar un estilo y una redacción modernos, agradables para el público de nuestro siglo, y una gran dosis de guiños y de respeto tanto a la literatura del XVII como a Dumas. Ese equilibrio se nota también en la dosificación de los temas en la trama de la novela, que tiene su vertiente romántica y amorosa, la histórica, la dimensión negra, secreta y conspirativa, en una intriga más que bien engarzada. Tenemos pues todo o casi todo: la elección del estilo literario, valiente y llevada a sus últimas consecuencias; la documentación; la adaptación a lo que el lector de hoy quiere hoy sin negarle nada de lo que se perdería rindiéndose al rebaño de lo mediocre.

Y aún más que eso. Quizá lo más difícil en la ficción es saber reflejar la visión del mundo, los sentimientos y los modos de vivir de otros siglos, sin falsificarlos pero sin hacerlos incomprensibles para el lector de hoy; y eso, con creencias, sexo, afectos y política, las dos autoras de Tosca Soto lo bordan. No voy a ocultar que esta lectura me ha dado una gran satisfacción para empezar el verano. Les invito a compartirla, esperando que no se rindan y esto no quede aquí.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 18 de julio de 2014, sección “Libros”.
http://www.elsemanaldigital.com/amor-prohibido-politica-oscura-espadas-brujas-conjuras-136595.htm