Enanos, elfos, hombres, águilas y osos contra orcos y huargos

Por Pascual Tamburri Bariain, 2 de enero de 2015.

Otra vez, sin que nadie pueda impedirlo, el mundo de Tolkien ha triunfado en el cine. ¿Cómo se convierte un relato de fantasía medieval en una película que enamora al público del siglo XXI?

Daniel Falconer, El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos. Crónicas V. Arte y diseño. Introducción de John Howe. Prólogo de Bob Buck. Traducción de Simon Saito Navarro. Planeta- Minotauro – Biblioteca J. R. R. Tolkien, Barcelona, 2014. 258 p.. 36,00 €.

Como es casi universalmente sabido, con La Batalla de los Cinco Ejércitos termina El Hobbit, o casi, a falta del regreso accidentado de Bilbo Bolsón a Bolsón Cerrado. Y con la película que tiene su punto central en la batalla termina la segunda trilogía basada en la obra del profesor J.R.R. Tolkien; aunque hay material para mucho más y Peter Jackson parece dispuesto a más aventuras exitosas. Sin embargo, aquí Minotauro ofrece al lector y al cinéfilo algo más, mucho más: un scanner detallado de cómo se hizo la película, de qué decisiones hubo que tomar para convertir el argumento original en un éxito en las salas y en las redes. Una vez más.

El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos. Crónicas V. Arte y diseño es, curiosamente, un “libro oficial” de la película sin referencia directa a lo que Tolkien escribió, sino explicando qué se hizo y cómo para dar la imagen adecuada del paisaje, de los ambientes, de los personajes y de los sucesos, de un modo que fuese a la vez respetuoso del original, cinematográficamente viable y atractivo y comprensible en las pantallas tanto para los lectores de siempre como para los espectadores de 2014. Ya antes de ver el libro parecía difícil; una vez visto, se entiende mejor el atolladero en el que se encuentran los creadores de imagen, de vestuario, de attrezzo y hasta de sonidos ante la obra de Tolkien.

El Hobbit, surgido en 1936 como cuento para niños y no editado en España hasta aproximadamente 1982 que yo recuerde, tiene un último tramo trepidante: tras todo el episodio del Bosque Negro (arañas, trasgos, beórnidas y elfos incluidos), Bilbo y los trece enanos encabezados por Thorin Escudo de Roble llegan a la Ciudad del Lago, reflejo de un mundo humano burqués, acomodaticio, y regida por quienes prefieren olvidar el pasado guerrero y glorioso de la destruida ciudad de Valle, de la que proceden. Ahora bien: ¿cómo vestir a los enanos? ¿Y a los distintos grupos de habitantes de la Ciudad del Lago? Son manifiestas las concesiones por imposibilidad de reflejar literalmente el relato, y aquellas otras convenientes para agradar a todos los públicos; pero desde luego se refleja bien, gracias a los creadores y sus decisiones, el contraste entre los aventureros que llegan y ese mercado en el que todo se prefiere a la aventura.

¡Y el dragón! Porque Smaug reina en la Montaña Solitaria, pero necesita ser reflejado, y no ser el Mal Absoluto (porque para eso ya está el Nigromante, Sauron en Dol Guldur)… pero sí algo cercano. A la vez, en estas más de mil imágenes de bocetos, planes, ideas y fotogramas vemos cómo se le da una imagen a él y a su tesoro, y se hace una crónica de cómo se ha dado forma para la película al dragón y a todos los participantes en la batalla.

Hay que entender por qué este libro, y por ende la ambientación de la sexta película y la redacción de su guión, se hacen “con el permiso, pero no con la aprobación, del Estate of the late J.R.R. Tolkien“. La expresión en cine de una obra literaria y en un contexto tan complejo puede no ser infiel al original pero a la vez necesita una flexibilidad y unas concesiones en las formas que, si nos cuestan a los lectores, resultarían casi impensables al autor si viviese. Hay concesiones que sinceramente veo innecesarias y hasta rechazables, por ajenas a la obra y no imprescindibles para su compresión hoy (los personajes femeninos, y en buena medida el desarrollo de los elfos por no hablar de sus monturas); aquí por lo menos encontramos una explicación de por qué han hecho esto.

A la vez, vemos cómo y por qué se han hecho los desarrollos más logrados, como son el de los enanos (dentro y fuera de la Montaña), el del Concilio Blanco y sus miembros, con su guiño al traidor Saruman, el de los orcos, el de Beorn, el de los hombres de Valle. Es así fácil entender por qué los herederos de Tolkien no podían asumir esto como parte plena de la obra del autor, pero a la vez no podían negarse a su verdaderamente preciosa filmación. Porque, sea como sea, en el núcleo de todo están Tolkien, sus ideas y su modo de ver el mundo, que sorprendentemente gustan en un mundo que está en sus antípodas. O quizás no.

Daniel Falconer, El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos. Crónicas V. Arte y diseño. Introducción de John Howe. Prólogo de Bob Buck. Traducción de Simon Saito Navarro. Planeta- Minotauro – Biblioteca J. R. R. Tolkien, Barcelona, 2014. 258 p.. 36,00 €.

Pascual Tamburri Bariain

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 2 de enero de 2015, sección “Libros”.
http://www.elsemanaldigital.com/enanos-elfos-hombres-aguilas-osos-contra-orcos-huargos-139481.htm