El AVE milagroso de Rajoy y el acero valyrio de Luis Garicano

Por Pascual Tamburri, 17 de abril de 2015.

Mariano Rajoy no es Gandalf, tampoco Saruman, pero sí cree en la magia electoral de la economía contada para menores. El análisis de C´s expuesto por Luis Garicano no es una sorpresa.

Como la épica de Juego de Tronos nos resulta a veces más real que la misma vida pública española, vale la pena usar los conceptos creados por George R.R. Martin para intentarnos entender. El acero valyrio es una aleación prodigiosa altamente cotizada en los Siete Reinos; con él se forjan las espadas más livianas, más fuertes, más resistentes al calor y más afiladas. Es lo que en el siglo XXI occidental llamaríamos un prodigio de i+D+i. ¿Cuánto les habrá costado concebirlo en Valyria?

Más sangrantes aún que las heridas de espadas valyrias son las causadas por el responsable económico de Ciudadanos al referirse al AVE. Ciudadanos ha abierto la caja de los truenos y Luis Garicano opina que el tren de alta velocidad no tiene criterios económicos o sociales que justifiquen su gasto. Y en este asunto el partido de Albert Rivera tiene una opinión muy lejana de la mayoritaria desde su entrada en la política nacional. De la mayoritaria entre los políticos, claro, porque luego uno escucha en la calle los comentarios sinceros que merecen muchas líneas de AVE y… la inversión no parece muy justificada.

El AVE es, siendo optimistas, una inversión a largo plazo que en ninguna de sus líneas actuales es ahora mismo rentable (salvo que hagamos trampas y calculemos la rentabilidad sin descontar la inversión). Una infraestructura maravillosa y cómoda que las grandes compañías de construcción ven con muy buenos ojos pero que seguramente la bolsa pública no contempla con el mismo afecto. Hace muy poco, prácticamente sólo los de Bildu estaban en contra del AVE (sólo del que no pasase por su pequeña patria anhelada), pero su opinión, considerando que siempre han estado en contra de todo y dispuestos a matar para parar casi cualquier obra, no tiene mérito. Quizá ahora que además de tener encapuchados tienen supernumerarios su estilo y opiniones empiecen a mutar. O no.

Los de Albert Rivera han tenido el valor de señalar los vicios de fondo del AVE, y su responsable económico Luis Garicano se ha llevado más de un palo por decir lo que ve; hay que decir que ya antes, desde un campo bien lejano del de ETA, ya en Navarra Confidencial habían señalado todos los problemas del AVE, especialmente del AVE rural de Navarra.

¿El AVE es rentable? Oficialmente, desde 1990 en España el AVE es un elemento clave de vertebración territorial, pues en palabras de Rajoy el AVE permite anular distancias y “unir territorios”. La cuestión es más sencilla: ¿los viajeros pagan lo que cuesta la infraestructura? ¿Cuándo? Lo que no vale es limitarse a contar lo recaudado por los billetes, porque la inversión hay que pagarla. RENFE es un monopolio en la práctica. ADIF lo es casi de Derecho. Es mucho mejor que se presenten las cuentas como son que no dar la razón a los de Ciudadanos. Y lejos de mí la idea de privatizar: pero si ha de haber gestión pública ha de ser eficiente.

¿Cuándo quedará pagado? Esta infraestructura no se amortiza ni en 50 años. Lo de menos es el gasto diario de gestión, lo importante es el coste de la obra. Y no se trata de no hacerla, sino de hacerla sabiendo de qué se trata, que no es un juego. Desde luego el populismo regional es fácil, excitar los ánimos provincianos contra los que “nos quieren quitar el AVE”, pero convendría pensar con un poco de cabeza y de calma. Dentro de 50 años, por ejemplo, estaremos aún pagando un aeropuerto completamente nuevo y casi inútil, con sólo dos vuelos, construido casi sólo por orgullo territorial. ¿Queremos más de lo mismo?

Ya se había dicho que España es el país con más kilómetros de alta velocidad por habitante del mundo, y el segundo en términos absolutos tras China. Eso sí, alta velocidad a veces de calidad dudosa y muchas veces de rentabilidad improbable y poco usada. No es noticia: en España no hay ni un kilómetro de AVE rentable, lo que supone 52.000 millones de euros perdidos (40.000 hasta ahora y 12.000 en planes ya previstos). Demasiado AVE, demasiado gasto. Lo único que hace atractivas las líneas aquí es que la ETA se opone a ellas, porque si fuese por los políticos promotores habría que darles la razón a los asesinos. Necesitamos políticos valientes que desenvainen pensando con coraje en el futuro… y no en el suyo propio, a modo transitorio.

Pascual Tamburri

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 17 de abril de 2015, sección “Ruta Norte”.
http://www.elsemanaldigital.com/blog/milagroso-rajoy-acero-valyrio-luis-garicano-141517.html