El comisario que consigue soluciones para lo imposible

Por Pascual Tamburri Bariain, 31 de julio de 2015.

Policías que solucionan crímenes hay muchos; pero comisarios como el Montalbano de Camilleri, que consiguen respuestas sin abandonar su sentido del humor, no abundan.

Andrea Camilleri, Un filo de luz. Traducción de Teresa Clavel Lledó. Salamandra – Narrativa, Barcelona, 2015. 224 p.. 16,00 €. Ebook 9,99 €.


Andrea Camilleri, Juego de espejos. Traducción de Teresa Clavel Lledó. Salamandra – Narrativa, Barcelona, 2015. 224 p.. 16,00 €. Ebook 9,99 €.

Andrea Camilleri es uno de los pocos creadores modernos que ha sabido –en plena decadencia literaria del siglo XXI- definir un personaje ya clásico y hacerlo combinando un tanto de humor y un mucho de ambiente. No es fácil, porque si el ambiente policial italiano es difícil por definición tanto más lo es la Sicilia del comisario Salvo Montalbano. Y Camilleri lo consigue.

En Un filo de luz, Montalbano expone su alma a la multiplicidad de los amores, y no sabe a qué carta quedarse porque cada una de las mujeres que llama su atención tiene algo diferente que aportar a su vida. No es tanto un hombre que duda como un policía que tiene un grave problema para separar su oficio de su vida, y esto en un lugar tan poco pacífico pero a la vez tan educado y correcto como Vigata. Con este Montalbano, uno conoce la Italia derrotada de este siglo y a la vez intuye las muchas y muy diferentes Italias que pudieron ser y no han sido, o al menos no de momento.

En Juego de espejos, Andrea Camilleri nos lleva a un juego de imposible ficción, en el que sólo una de las imágenes es real… pero nadie lo diría. Tengamos claro que la realidad delictiva –y social- de la Italia del Sur es mucho más que mafia, dígase lo que se quiera, y de hecho tal realidad es resultado de una importación y una imposición. Pero la verdad es que los límites entre lo legal y lo legítimo se han desfigurado mucho en las últimas décadas, y no para bien. Seguramente Montalbano es el personaje de ficción y apolítico que mejor retrata ese drama nacional. Irreverente, descreído, digamos sencillamente hecho así por su ambiente y a la vez óptimo retrato del mismo.

En medio de la actual inflación de ficción, Montalbano tiene la rara virtud de tener una personalidad definida, no es una simple excusa para contar una aventura más o menos elaborada sino que retrata toda una comunidad y sirve de coartada para que todo un país, más o menos pesimista sobre sí mismo, se retrate. Por eso el personaje de Camilleri tienen más valor fuera de Italia que en ella, ya que si allí sólo sirve para reflejar lo que la mayoría cree saber ya, fuera permite conocer un país especialmente mal conocido incluso por los lectores de este tiempo confuso.

Pascual Tamburri Bariain

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 31 de julio de 2015, sección “Libros”.
http://www.elsemanaldigital.com/comisario-consigue-soluciones-para-imposible-143495.htm