Un modelo educativo entre ideología radical y racismo implícito

Por Pascual Tamburri, 05 de febrero de 2016.

El Gobierno navarro, abertzale y “leninista 3.0”, usa la educación para manipular más: ellos mismos se dividen sobre su imposición ideológica de de la lengua vasca.

El consejero José Luis Mendoza contempla con tristeza cómo el euskera batua de los abertzales no atrae a los navarros y no une a su coalición. Tras meses de amenazar con una lista única (en lengua vasca) para todos los puestos de maestro y profesor en Navarra y con una OPE centrada en el euskera y el modelo lingüístico D, al Gobierno de Uxue Barkos tiene que recular para no hundirse. Eso sí, echa la culpa a los tribunales, a las malvadas derechas y a quien haga falta con tal de seguir adelante con sus planes. Que no oculta.

Los partidos del cuatripartito navarro -Geroa Bai – PNV, los batasunos de Bildu y los marxistas de IU y Podemos- han llegado a un acuerdo que desbloquearía su división interna sobre la convocatoria de la OPE de Educación. Este acuerdo consistiría en el aplazamiento de las 120 plazas en euskera convocadas para de Educación Infantil y Primaria y de las 14 plazas de inspectores, sacando a oposición antes las especialidades con plazas en castellano y en euskera, para al menos ganar tiempo. Era ya la propuesta hace unos días de CCOO; la secretaria de la Federación de Enseñanza, Maite Rocafort, había planteado este recurso de los dos tiempos como opción de acuerdo: “Primero sería para especialidades con doble oferta de euskera y castellano”, había dicho.

El padre Mendoza y nuestra infalible presidenta peraltesa sabían que Bildu quiere lista única y que no necesita hacer las concesiones que los jeltzales de Geroa sí. Y saben que los sindicatos educativos no abertzales AFAPNA, ANPE, CSIF, APS CCOO y UGT habían mostrado su rechazo a la OPE tal y como ellos la habían planteado. Sabían que ni Podemos ni IU ni menos el PSOE podían votar la euskaldunización abierta, descarada y acelerada de una educación donde el euskera es muy minoritario. Tenían, en suma, un problema, después de haberse lanzado a dar seguridades en público.

¿Qué necesitaban Mendoza y Barkos? Ante todo, buenas excusas y culpables malvados para poder dar marcha atrás al menos en parte sin reconocer que la daban. Luego, necesitan un nuevo calendario para llegar a su objetivo que era, es y será no el servicio a los alumnos ni a las familias, sino la extensión de su ideología y de su neo lengua (que no es la suya materna). Por último, modos de conseguir más apoyos y más clientes para una opción ideológica y lingüística que pese a sus medios y su inventiva cada vez es más difícil extender en serio.

Ya tienen enemigos, culpables y excusas. Mientras nadie apuesta por el futuro de la LOE-LOMCE, y tenemos así a toda una generación que no sabe qué norma se le va a aplicar, ellos a lo suyo. El primer culpable de todo el inglés, todos los programas de inglés vehicular y todo recurso empleado en esa modernización de la enseñanza son vistos como el mal absoluto. Hace poco el consejero de Educación, Mendoza, anunció en el Parlamento de Navarra que en breve se conocerán los resultados de la evaluación académica externa y privada (sus propios Inspectores no les gustan…) del programa PAI y de las competencias del alumnado de Primaria en castellano, euskera e inglés. Mientras tanto, sin datos, el PAI está paralizado, no puede extenderse. Y el segundo culpable es, por supuesto, “la derecha” (como si el PNV fuese la izquierda, je), y en concreto UPN al definir las plantillas de funcionarios y el PP al recurrir una Oferta de Empleo que parece ir contra la ley. Nada muy innovador, de todos modos.

Ya tienen un calendario más cómodo, que les permite no romper su coalición. Para las plazas de Infantil y Primaria, las que querían convocar sólo en euskera, “se podría dejar para más adelante, dentro de los 3 años de vigencia de la OPE, para hacer otra distribución cuando se tengan más datos sobre cómo va a quedar el PAI”. Es decir, haremos lo mismo cuando haya menos respuesta; y reconocemos sin decirlo que en realidad no hay razones para decir que el inglés, que piden muchas más familias que euskera, funcione mal. En resumen, que nos damos tiempo a nosotros mismos admitiendo que todo lo hacemos por ideología abertzale pura y dura y nada más.

Y por último, buscan más modos de divulgar y legitimar una decisión ya tomada. Mendoza, el imparcial y pedagógico konsejero, cree que de la docencia en inglés nació de “una intencionalidad política de marginación del euskera ofreciendo inglés en algunos centros a cambio”, mientras que por supuesto ellos ofrecen euskera sin más a todo el que lo quiera y al que no también desde Viana a Isaba y desde Vera a Cortes. Así que los “déficits pedagógicos básicos” sólo se ven en inglés y en castellano, el euskera, como lengua del Edén que fue, es la perfección como ellos creen y hacen creer.

Pero que nadie piense que se les ha derrotado. El recurso del Estado simplemente les ha permitido aplazar la OPE que ellos mismos no tenían ya argumentos para acelerar; pero mientras buscan más publicidad, tratan de matricular más alumnos en el modelo D y en euskera, haciendo propaganda desde el mismo Departamento, dejando claro a los docentes interinos que saber inglés o francés les será perfectamente inútil y en no pocos sitios sugiriendo a las familias que sus hijos en el modelo D encontrarán sólo compañeros “de la tierra”, no habrá o habrá pocos venidos “de fuera”… lo que en muchos barrios y pueblos de difícil integración social es mucho más atractivo desde luego que un euskera que está estancado como lengua materna y lengua de uso diario, y que avanza sólo gracias al peso de la propaganda y de la Administración. Construyendo su nación de ficción.

Pascual Tamburri Bariain
Es Diario, 05 de febrero de 2016, sección “Ruta Norte”.
https://www.esdiario.com/168568526/Un-modelo-educativo-entre-ideologia-radical-y-racismo-implicito.html