Barañain o Tafalla, la fórmula más euskera y más imperfecta (al 5%)

Por CAIUS (Pascual Tamburri), 15 de febrero de 2017.

Varios Ayuntamientos de Navarra han puesto en marcha una campaña en favor del modelo D con motivo de la apertura el pasado 13 de febrero del plazo de prematriculación para los nuevos escolares, una iniciativa con la que buscan “dar a conocer las ventajas que ofrece” la enseñanza en vascuence.

Modestos y realistas, los Ayuntamientos éuscaros tienen como lema ‘Modelo D, la fórmula perfecta’. Nada menos, con dos… Lo que pasa es que la fórmula, como la campaña, es radicalmente imperfecta. Ajena a la realidad de Navarra. Justamente porque quiere cambiar la realidad, negando la libertad de las familias y de los estudiantes.

Empezando por la verdad de las verdades: ellos afirman que su ‘Modelo D’, perfecto él, “ofrece la oportunidad de aprender las dos lenguas propias de Navarra y el inglés”. Y es mentira. Sencillamente lo es porque Navarra, como comunidad o como provincia o como territorio, tiene hoy una sola lengua común, que todos los navarros conocen y que una inmensa mayoría tiene como lengua materna: el español, antes llamado castellano. No hay ningún instrumento de comunicación a ese nivel, ni de muy lejos. Los navarros sólo pueden entenderse entre ellos, todos ellos, en nuestra lengua romance.

¿Se hablan más lenguas en Navarra? Por supuesto que sí. Más de la mitad de los navarros tiene conocimientos escolares del inglés; conocimientos no demasiado avanzados ni eficaces en gran parte, pero conocimientos. Entre nuestros huéspedes inmigrantes crece, y para nada retrocede, el árabe marroquí, y muy por detrás de él pero también en expansión el búlgaro y, aunque menos, el rumano. Las generaciones mayores, si estudiaron, tienen conocimientos de francés, que sin embargo retroceden. Por razones económicas crece el interés en el alemán como segunda lengua, que avanza, y hasta en el chino.

Y sin embargo, con las bendiciones de monseñora Barkos y de su Gobierno, con dinero público (que pagamos los de la mayoría castellanoparlante), los Ayuntamientos, patronatos y mancomunidades de Ansoáin, Aoiz, Aranguren, Barañáin, la Barranca-Burunda, Berrioplano, Berriozar, Burlada, Cizur Mayor, la Cendea de Galar, Egüés, Estella, Esteríbar, Echauri, Iranzu, la Cendea de Olza, Orcoyen, Puente la Reina, Tafalla, Huarte, Valdizarbe y Villava hacen propaganda sólo y exclusivamente de un modelo académico como el D, con vascuence vehicular desde Infantil o antes.

Lo hacen para servir a Navarra, dirán. Pues no. Lo hacen para servir a su modelo de Navarra futura, euskaldún y nacionalista. No la Navarra que es. No la Navarra que ha sido en la historia. Sólo la Navarra que ellos quieren construir, e imponer en la escuela. Porque con la imposición de su versión del idioma vienen las ideas abertzales. Y la lectura abertzale de la realidad, del ayer y del hoy.

Eso es lo que este Gobierno de Navarra llama ”trabajar una visión positiva del euskera“, que “une y multiplica”. Ahí, sin miedo. ¿Saben ustedes, los del Plan Estratégico del Euskera, qué se habla en las calles y en las casas en Barañáin o en Tafalla? ¡Por supuesto que lo saben! Porque ustedes no quieren servir a la Navarra real, sino manipularla empezando por los más pequeños. Si no, ¿en qué realidad fundamentan que ustedes hayan puesto modelo D en Ribaforada? ¿Eso es ”unir“?

Ana Ollo ha reconocido públicamente que su meta es que “todos los ciudadanos puedan aprender y utilizar el euskera en toda Navarra”. ¿Es que no pueden? Por supuesto que son libres de hacerlo, como de aprender sánscrito, lineal B, tocario o urdu. Bien distinto es que estimulemos ese aprendizaje, que la Administración primero lo ofrezca gratis et amore, luego lo reboce de su ideología nacionalista-marxista, después lo pida para ingresar en la misma Administración y, en sus deseos, cambien la realidad. Eso no es libertad, sino lo contrario.

Así que no se trata de proteger a los que saben vascuence y ni siquiera de ayudar a los que no lo saben pero querrían, sino de extenderlo al conjunto de la sociedad para convertirlo en lo que no es: lengua común de los navarros. Corrijo: no lo es, y nunca lo ha sido, aunque les duela oírlo a los cuatripartitos y sus acomplejados.

Pero UPN ha estado 30 años en el poder y ha permitido con su política educativa y lingüística que las cosas llegasen aquí. La misma idea necia del ”prestigio“ que debería darse al euskera circulaba ya impune antes de 2015. ¿Y con qué resultado? Mucho gasto, mucha extensión de la ideología nacionalista, pero sólo un 5 por ciento de la población de Navarra utiliza habitualmente el euskera, del que sólo tiene conocimientos un 12 por ciento. Y eso tras años de zonificación lingüística, de ley foral del euskera y de rendiciones morales de los que en campaña decían lo contrario que al gobernar.

Para un 5% de hablantes -¡menuda ”lengua común“!- la Administración foral tiene nada menos que 2.835 puestos de trabajo con requisito de euskera – el 11%) y en casi todos además se valora como mérito deseable, y más en educación. Eso no lo han hecho estos Ayuntamientos coaligados ni el Cuatripartito. Viene de atrás. Esos quieren más, pero el mal ya estaba empezado a hacer. Y hay que cortar el tumor, también por amor al verdadero vascuence de algunos de nuestros abuelos. No en Tafalla ni en Ribaforada, por cierto.

Caius

CAIUS (Pascual Tamburri)
Navarra Resiste, 15 de febrero de 2017.
http://www.navarraresiste.com/2017/02/baranain-o-tafalla-la-formula-mas.html